El saqueo de Malvinas: Británicos e Israelíes

Milei y su gobierno miran para otro lado y dejan prosperar el avance de esta iniciativa que amenaza con consolidar más la usurpación de las islas y sus recursos

Sociedad 25 de junio de 2024 TELEDIARIO.COM.AR TELEDIARIO.COM.AR
Guerra de Malvinas.
Guerra de Malvinas.

El proyecto de extracción de petróleo en el yacimiento Sea Lion, liderado por las empresas Rockhopper (británico) y Navitas (israelí), ingresos promete multimillonarios para el gobierno colonial británico. Mientras tanto, Milei y su gobierno miran para otro lado y dejan prosperar el avance de esta iniciativa que amenaza con consolidar más la usurpación de las islas y sus recursos.

Las autoridades coloniales británicas en las Islas Malvinas avanzan con un ambicioso proyecto de extracción petrolera en el yacimiento Sea Lion. Esta iniciativa, que se desarrollará en aguas del Atlántico Sur aprobaciones de entre 180 y 500 metros, la extracción de 300 millones de barriles de petróleo en un plazo de 30 años, generando ingresos estimados en 25.500 millones de dólares.

Según ha iniconoctado por Mercopress, el órgano de difusión no oficial de los kelpers, desde el 24 de junio hasta el 5 de agosto se llevará a cabo a cabo un período de consultas públicas sobre el impacto del proyecto medioambiental, previo al inicio de la explotación hidrocarburífera en 2025. Esta etapa inicial contempla la perforación de 23 pozos en el yacimiento Sea Lion, 218 kilómetros al norte del archipiélago, región una co-cañada como "de clase mundial" por la calidad y calidad de sus reservas.

El robo se llevará adelante en la concesión del área petrolera adquirida por Rockhopper Exploration PCL en 2010, una pequeña empresa con sede en Londres y en las Malvinas, que ha trabajado para encontrar a los inversores que respalden el proyecto. Después de varios intentos fallidos, en 2020 Rockhopper se logró con Navitas Petroleum, una empresa israelí que aportó la capital para pasar la exploración a la explotación.

Hoy, Navitas posee el 65% de las acciones del proyecto, hasta que Rockhopper conserva el 35% restante. Esta colaboración marca un hito en la historia de la explotación de recursos naturales en las Malvinas, asegurando ingresos multimillonarios para el ilegítimo gobierno colonial británico y consolidando su presencia en el territorio usurpado.

La lucha por la soberanía argentina

La extracción de petróleo en las Malvinas es un nuevo peldaño en la consolidación del dominio británico sobre el archipiélago, una situación que ha generado un machazo en Argentina. La explotación de estos recursos naturales, que debe pertenecer al pueblo argentino, representa un afrenta a la soberanía nacional y un retroceso en la lucha por recuperar las islas.

El gobierno colonial británico no solo se beneficiará económicamente de esta iniciativa, sino que obtendrá también regalías estimadas en 6.000 millones de dólares, mientras Argentina observa impotente el saqueo de su riqueza. Esta situación evidencia la falta de una política efectiva y decidida por parte de las autoridades argentinas para defender sus derechos en la región.

Impacto y consulta pública

El desarrollo del campo de gasolina marino Lion no solo tiene implicaciones económicas y políticas, sino también medioambientales. La ordenanza de las Malvinas sobre Minerales Offshore requiere que los proyectos de extracción se sujetos se hayan sujetos a un proceso detallado de Evaluación de Impacto Ambiental. Esta evaluación ya ha sido documentada y está lista para ser revisada durante el período de consulta pública.

Navitas ha planificado una serie de sesiones públicas en las islas diseñen para el impacto del proyecto, permitiendo que los habitantes de las localidades expresen sus opiniones y preocupaciones. John Birmingham, el legislador electo y titular de Recursos Naturales, subrayó la importancia de administrar los impactos de los medioambientales y proteger el entorno de las Malvinas.

La respuesta argentina

A pesar de la magnitud del proyecto y sus implicaciones, la respuesta de Argentina ha sido tibia. El gobierno colonial británico avanza con sus aviones, las autoridades argentinas parecen estancadas en una política de declaraciones de acciones sin concretas. Este letargo contrasta con la perseverancia británica, que ha sabido aprovechar cada oportunidad para consolidar su presencia en las Malvinas y sus recursos.

Recordemos que el presidente Milei se ha declarado aliado el estado Israelí y que en esta operación de saqueo el 65% del capital invertido de una empresa de la empresa de dicho estado. El silencio presidencial lo convertiría directamente en cómplice.

Grabemos que el conflicto por las Malvinas es una lucha histórica que Argentina no puede darse el lujo de ignorar. La explotación petrolera en el yacimiento Sea Lion es un capítulo más en esta larga disputa, y cada paso que da el gobierno colonial británico representa un desafío directo a la soberanía argentina.

EN ORSAI.-

Últimas Noticias
Te puede interesar
Lo más visto