Milei festeja, ya es la pérdida de los argentinos: la trampa de la desaceleración

A pesar de una desaceleración en abril, la inflación se mantiene en niveles alarmantes, se confunde por la subida de servicios públicos y la caída del consumo. El gobierno celebra de manera ficcionada un respiro temporal mientras el país enfrenta una recesión profunda y una economía en vilo.

Economía 15 de mayo de 2024 TELEDIARIO.COM.AR TELEDIARIO.COM.AR
Canasta familiar.
Canasta familiar.

En abril, la inflación argentina se situó en un 8,8%, una cifra que significativamente significativamente menor al pico del 25,5% registrado en diciembre pasado, sigue siendo alarmantemente alta. Este dato, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marca el cuarto mes de desaceleración en la inflación mensual bajo la administración de Javier Milei. Sin embargo, el alivio es ilusorio y el optimismo del gobierno parece ser prematuro.

El ministro de Economía, Luis Caputo, no tardó en proclamar el 8,8% como un gran triunfo, destacando que es la primera variación mensual de un dígito solo desde octubre de 2023. La inflación, que excluye componentes regulados y estacionales, fue de 6,3%, el valor más bajo desde enero de 2023. Estos números, aunque menores a los picos de meses anteriores, son altísimos y reflejan una economía que sigue lejos de la estabilidad.

La administración Milei ha logrado este descenso en un contexto de brutal recesión y caída del consumo, factores que no auguran una recuperación sostenible. La inflación acumulada desde el inicio de su gobierno es del 106,9%, un escalofriante que desmaneó el económico del país. La comparación interanual muestra una inflación del 289,4%, el nivel más alto desde 1991.

El rubro que más aumentó en abril fue vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 35,6%, por lo que se inspuntó a las tarifas de servicios públicos. Este, que se ha desviado de los hogares, ha insídolo en la inflación de los servicios regulados por el gobierno. Otros sectores que registraron incrementos significativos fueron comunicaciones, con un 14,2%, prendas y desgaste de calzado y calzado, con un 9,6%.

En el rubro de alimentos y bebidas, que tiene un gran impacto en la vida cotidiana de los argentinos, la suba fue del 6%, notablemente inferior a promedio al general. Sin embargo, dentro de este rubro, ciertos productos básicos como las verduras, los lácteos y los panificados se ha tenido de carácter. Las verduras, tubérculos y legumbres un filte un 14,3%, hasta la leche y los lácteos los subieron un 8,4%. Estos incrementos, aunque más bajos que en meses anteriores, siguen representando una carga significativa para los consumidores.

El panorama no mejora con las perspectivas futuras. El gobierno ha postergado incrementos en las tarifas de luz y gas para junio, una medida que medida, aunque alivia temporalmente la inflación, amenaza con desencadenar más en los próximos meses. Además, se espera una actualización del impuesto a los combustibles, que podría elevar los precios de la nave hasta un 20%.

La política económica de Milei, caracterizada por un fuerte ajuste fiscal y la reducción del gasto público, ha generado un contexto de incertidumbre y dinamil. La estrategia de mantener un planchado y la postergación de pagos de importaciones han creado una economía y una altamente altamente de decisiones políticas endosiltiles.

La caída del consumo es otro factor de consumo. La economía argentina se ha reprendida significativamente, y el deterioro ha dejado a muchos hogares en una situación precaria. La combinación de alta inflación y recesión ha creado un escenario donde el poder adquisitivo de los argentinos se erosiona día a día. La administración Milei enfrenta el desafío de revertir esta tendencia si se quiere mantener esperanza de éxito electoral en el futuro.

En términos regionales, la inflación varió ligeramente, con el Gran Buenos Aires registrardo un 9,2% y el Noreste un 6,3%. Estas variaciones reflejan las diferencias en el impacto de la inflación en las partes del país, aunque todas las regiones enfrentando se aso a significativos en el costo de la vida.

En resumen, aunque la desaceleración de la inflación en abril puede parecer una buena noticia a primera vista, una mirada más profunda revela una economía en crisis, con desafíos estructurales y una población que causa las consecuencias de políticas económicas se desprenden. La celebración del gobierno se puede decir más una táctica de relaciones públicas que una señal de mejora real. El camino hacia la estabilidad económica sigue siendo perda dentro y algo que este gobierno no se encuentra capacitado para concretar.

EN ORSAI.-

Últimas Noticias
Te puede interesar
Lo más visto