Una fábrica que recibió incentivos dejó 134 familias en la calle

“No queremos subsidios, ni planes, queremos seguir manteniendo nuestro trabajo”.

Catamarca 25 de mayo de 2024 TELEDIARIO.COM.AR TELEDIARIO.COM.AR
Trabajadores y trabajadoras de Textilcom.
Trabajadores y trabajadoras de Textilcom.

En medio de manifestaciones para conseguir que el gobernador de la provincia los atienda, las y los trabajadores que el último martes tomaron la fábrica TEXTILCOM continúan un derrotero que hasta el momento sigue sin respuestas acerca del futuro laboral de los 134 operarios y operarias (la mayoría son mujeres de entre 20 y 54 años) despedidas. “No queremos subsidios, ni planes, queremos seguir manteniendo nuestro trabajo”, remarcaron.

Los hechos suceden en el marco de la profunda recesión que atraviesa el país, y con la discusión por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones como telón de fondo. La apertura de TEXTILCOM en Catamarca requirió una inversión de 15 millones de dólares para la primera etapa en su planta de tejidos e hilandería, y de otros beneficios en los últimos meses. El gobierno celebraba entonces el empleo privado registrado que iba a generar la textil.

“Carlos Vilariño, el dueño, se borró totalmente”, denuncian los trabajadores. La semana pasada les avisaron que no se presenten a trabajar lunes, martes y miércoles de esta semana, porque no iban a tener materia prima para producir. Sin embargo, una alerta de trabajadores de una fábrica aledaña los puso en aviso: estaban vaciando las instalaciones, así fue como los operarios de TEXTILCOM se dispusieron a tomar la planta y defender sus puestos.

La fábrica se instaló en Catamarca en agosto de 2022, con un beneficioso régimen de promoción para la industria textil y del calzado que el Gobierno Catamarca promocionaba como auspicioso, sin embargo, a menos de dos años de su funcionamiento ha caído en derrota. Sus trabajadores se sienten estafados: “Aquí tiene la culpa la empresa, y el gobierno por hacer política con su apertura en época electoral. El gobierno tiene que poder darnos una solución, ya que ellos tuvieron intervención en el programa de inserción laboral”, resaltó Vanesa Gerez, vocera de la fábrica. De los 130 trabajadores con los que inauguró la fábrica, 30 pertenecían al programa nacional Potenciar Trabajo.

Hoy, la intención de las y los trabajadores, que rechazaron la indemnización del 50 por ciento propuesta por la empresa, es conseguir un nuevo inversor para que puedan seguir produciendo. El Ministerio de Industria planteó dos alternativas a la situación: buscar una marca interesada en tomar la mano de obra desocupada, o concretar una cooperativa.

El grupo lleva cuatro días resistiendo la toma, con turnos de descanso para no abandonar sus puestos, “nos dicen que hay marcas que manifestaron intenciones de asumir la continuidad de nuestros empleos”, expresaron. Luis Saracho, delegado de los trabajadores, insiste en que “estamos esperando a que aparezca el Gobernador y nos dé una solución, porque cuando se hizo la inauguración, él estuvo acá, se sacó fotos con nosotros y todo. Qué consiga los empresarios para que podamos seguir trabajando; las máquinas están, la mano de obra está. Tienen que traer la materia prima para que trabajemos”, señaló.

“Somos 134 familias que quedamos en la calle, nos sorprendió la manera en que lo quiso hacer Carlos Vilariño, pero no le dimos tiempo a que se lleve las prendas, que era lo único que le importaba”, lamentó Saracho.

Hay familias que tenían hasta cuatro personas trabajando en la fábrica: “Tenemos un Ministerio de Trabajo ausente, aseguró otra de las operarias de la fábrica. “Le pedimos disculpas a la gente por este corte (en relación al corte de ayer), pero es lo único que nos queda porque el Ministerio nunca controló a esta fábrica, tenemos obras sociales impagas, no tenemos descuentos jubilatorios, no nos pagaban las horas extras, y no nos pagaron ahora; nadie controló nunca. Si teníamos que venir los fines de semana veníamos, porque Vilariño siempre alegó que le dábamos pérdida, que la fábrica no rendía”.

 
Mientras, la fábrica habría recibido beneficios de Capresca, subsidios provinciales, y créditos del Banco Nación, según los operarios.

“Hace dos meses que prácticamente no cobramos”.

En diálogo con Página/12 Catamarca, Cecilia, una de las operarias, lamenta que “todas son soluciones a largo plazo, porque el dueño dijo que no hay plata, que está en la lona. Que no hay como pagar”. “Una de las soluciones eran que nos daban las máquinas como parte de pago. Pero nosotros tenemos que pagar las cuentas hoy; no nos sirve llevar una máquina porque no tenemos plata para comprar materia primar”.

“Otra de las soluciones que nos dan es formar una cooperativa, pero tampoco nos convence porque sabemos que ese tipo de procesos llevan tiempo. Lo que queremos es que busquen inversores, de hecho, una de las marcas pidió trabajar con nosotros, tener trato directo, pero también lleva su tiempo. Nosotros hace dos meses que prácticamente no cobramos nada, porque el sueldo de marzo lo cobramos en dos partes, pero la terminaron de pagar en abril y de abril solo nos dieron 130 mil pesos el diez y nada más”, denuncia Cecilia.

Intemperie.

Del corte de ayer se fueron como llegaron; nadie los atendió en Casa de Gobierno. Les dijeron que vuelvan el miércoles de la semana que viene. Qué lunes y martes las autoridades estarían de viaje: “Nos cerraron las puertas en la cara, seguimos con incertidumbre, con bronca, pero agradecemos a la comunidad, porque todos los días nos están trayendo algo para poder permanecer en la planta. Hasta aceptamos que nos quieran pagar en tres partes el sueldo, y después nos daban lo que querían. Este tipo Vilariño es una rata”, expresó la ex trabajadora.

 
TEXTILCOM produce indumentaria para marcas como Cheeky, Mimo, Grisino, Topper y Cristobal Colón. En la inauguración de la fábrica, Vilariño había destacado los beneficios de instalarse en la provincia: “Catamarca tiene muy buenos recursos humanos, los recursos de Buenos Aires están colapsados, no hay tantas posibilidades como tienen en el Norte Grande”, había dicho.

Intervención gremial.

El jueves, la Comisión de Legislación Social de la Cámara de Diputados, recibió al representante del Sindicato de Obreros de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA), Raúl Rivero, para abordar el cierre de TEXTILCOM.

Tras el encuentro, el dirigente sindical planteó la urgente necesidad de contar con un apoyo económico para las personas afectadas: "La intención del encuentro fue para plantear la necesidad que están pasando hoy los exempleados de TEXTILCOM. He venido con un mensaje de los trabajadores solicitando una ayuda económica urgente, ya que, si bien el Ministerio de Industria está trabajando para encontrar nuevos inversores, los trabajadores necesitan llevar el pan de cada día a sus familias. Estamos solicitando un subsidio que pueda paliar el corto plazo en la larga espera hasta que los trabajadores puedan cobrar su indemnización", manifestó Rivero. Optimista, Rivero aseguró que "Los diputados nos aseguraron su acompañamiento y se comprometieron a plantear esta situación ante los organismos correspondientes".

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