Choya: continúa la contaminación con la complicidad del Estado

Sociedad 13/11/2022 Por TELEDIARIO
El proyecto megaminero Mara-Agua Rica infringe tres normas jurídicas que debieran imposibilitar su realización.

Les vecines de Choya ya hace más de 8 meses reclaman en las alturas del cerro que se vayan las mineras, en defensa del agua. Allí todos los días mantienen un acampe para impedir el paso de maquinarias. El pasado 2 de noviembre registraron mediante fotos y videos cómo bajaba una caravana de más de 25 camionetas de la empresa Agua Rica, con empleados que finalizan su trabajo, camionetas que luego suben otra vez llenas de nuevos trabajadores. Todo esto acompañado de una custodia policial enviada por el gobierno de Catamarca. De esta forma aseguran que las máquinas sigan subiendo al cerro, listas para seguir explotando los yacimientos mineros, quitándole y contaminando el agua de pueblos como el de Choya, demostrando la complicidad del Estado para con el extractivismo a costa del ambiente y la salud.

El proyecto megaminero Mara-Agua Rica infringe tres normas jurídicas que debieran imposibilitar su realización: la Ley General del Ambiente, la Prohibición de la explotación minera a cielo abierto que rige para la cuenca del Río Andalgalá y la Ley Nacional de Glaciares. Pero el presidente Alberto Fernández declaró durante la pandemia que la megaminería es una actividad esencial, dando vía libre a la empresa para atentar contra las nacientes de agua.

El gobierno avanza en una política de entrega de nuestros recursos naturales a las multinacionales, las consecuencias son la destrucción del ambiente y el sometimiento al hambre del pueblo ya que los dólares que ingresan a partir de la actividad minera no van a satisfacer las necesidades elementales de la población sino para pagar la deuda al FMI.

La protección es para los más poderosos.

Unos días antes, el 18 de octubre, les vecinos que acampan arriba del cerro sufrieron robos y fueron con la policía que, incluso a pesar de estar en frente del acampe, dijo no saber nada al respecto. Para poder robar en el sitio , “debieron hacer más de dos o tres viajes por la cantidad de cosas que se llevaron” nos cuenta Ximena, vecina y parte de la lucha en contra de este proyecto. Este tipo de sucesos no son los primeros ni serán los últimos, ya que se utiliza de manera estratégica, como acto de guerra, y además cuentan con la complicidad estatal.

Ver para creer.

El agua que baja de las nacientes del río no sólo es para consumo humano sino para plantaciones propias y comerciales. Agua que ya no tienen, plantación que ya no tienen y la pregunta que se hacen todos los choyanos, ¿para que seguir cultivando? Por lo tanto, no tener agua produce pérdida de empleos ocasionando que les vecines caigan en manos de la empresa, trabajando sin poder decidir porque les ponen entre la espada y la pared. Es morir de hambre o morir contaminado, atentar contra el cerro, o atentar contra les propies vecines que lo defienden. Esto es lo que genera el empobrecimiento de una nación a través de mecanismos de dependencia como la deuda con el FMI.

Todo el apoyo a Choya.

Les vecines no están soles, activistas de distintas partes del país acompañan su lucha y la hacen propia. Esto hacemos durante las pasantías interdisciplinarias de la UJS a los pueblos mineros: estudiantes de varias universidades vamos a Catamarca a conocer la problemática de mano de les afectades y nos sumamos a su lucha para continuar defendiendo el agua que es tan importante y es de todes. Porque la Universidad debe estar de ese lado, del pueblo, otorgando herramientas para enfrentar a las multinacionales y al gobierno que las defiende. Choya, escucha, ¡tu lucha es nuestra lucha!.

Por Lucia Coronel, Resumen Latinoamericano, 11 de noviembre de 2022.

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